Gestión de cambio desde la neurociencia – Entrevista a María Isabel Ucha

 

 

HWEB 3 - Gestión de cambio desde la neurociencia - Entrevista a María Isabel Ucha

Gestión de cambio desde la neurociencia – Entrevista a María Isabel Ucha

En la actualidad, inclusive la forma de aplicar gestión de cambio en empresas ha evolucionado. Anteriormente, un cambio en una empresa era un proceso puntual con una fecha de inicio y una fecha final. Un proceso de gestión de cambio actual arropa a todos los elementos del mercado, desde el comportamiento del mercado hasta la manera de hacer negocios.

El cambio es difícil para el ser humano por definición, por la manera en la que nuestro cerebro está configurado. Es por eso que ahora es importante estudiar el comportamiento del cerebro ante fenómenos de cambio y es por eso que la neurociencia juega ahora un nuevo rol en la gestión de cambio.

La neurociencia nos está trayendo nuevos resultados en los últimos años y hemos encontrado que el ser humano percibes los cambios como una amenaza más que una recompensa. Esto sucede porque tenemos 5 veces más redes neuronales que están configuradas para realizar esa percepción. Nuestro cerebro, con más de 500.000.000 de años de evolución está diseñado de esa manera con la intención de preservarnos de cambios que pudiesen considerarse amenazas. Sin embargo, el cerebro no puede distinguir entre una amenaza real y una ficticia.

Uno de los más importantes y recientes descubrimientos ha sido el hallazgo de una relación entre cambios de carácter morfológico en la estructura del cerebro debido a creencias y conductas de la mente. Esto implica que repetir y repetir comportamientos “mielinizan” las  redes neuronales, es decir, la conexión ocurre y se reviste de una sustancia llamada Mielina que equivale a tener un conductor eléctrico aislado. Esto se traduce, en la persona, al establecimiento de una creencia, ya sea potenciadora o limitante.

Para la gestión de cambio, esto implica que existen metodologías desarrolladas para manejar el cambio están basadas en como destruir esas conexiones que han sido solidificadas a lo largo del tiempo y como las convertimos en comportamientos que sean más afines con aceptar al cambio como una aventura divertida, interesante y agradable.

Una de las metodologías que parten de este principio es el modelo SCARF. Éste es un modelo teórico que explora la neurociencia social, y, por tanto, las áreas asociadas a las relaciones sociales de las personas. Son procesos como la regulación emocional, la teoría del yo, el estatus, la equidad, los procesos de persuasión, etc., los que han sido y siguen siendo objeto de investigación.

Se enfoca en la amenaza-recompensa: lo cual establece que, si se minimiza la amenaza y se maximiza la recompensa de una persona, el comportamiento social de dicha persona se modifica y cambia, reforzándose a su vez al motivación intrínseca; también considera que las respuestas de amenaza son más intensas y más frecuentes, y deben ser minimizadas en las relaciones sociales y que el cerebro humano trata muchas amenazas y recompensas sociales como si fuesen amenazas físicas.

En este orden de ideas, el manejo de la información es fundamental durante un proceso de cambio. La incertidumbre en relación a un cambio se transforma en desconfianza y eventualmente en una amenaza. Mantener a toda la organización completamente informada permite a las personas reducir la incertidumbre y aceptar más la guía de sus líderes.

Extracto de entrevista a María Isabel Ucha

Por Pablo Garcés

Ver entrevista completa aquí:

Ver en Youtube

Comments are closed.