El buen profesor y sus cualidades

Andres

El buen profesor y sus cualidades.

Existen cientos de millones de personas en el mundo con la noble tarea de impartir conocimiento a otros. Ésta no es una tarea sencilla. Hay incontables variedades de estudiantes y de métodos de enseñanza y aprendizaje. Por ello, ciertas características presentes en un profesor hacen que su labor sea eficiente y sus resultados excelentes:

Paciencia: constantemente el profesor se enfrentará a situaciones difíciles, en especial si aquello que enseña es relativamente complejo. Con frecuencia tendrá estudiantes que aprenden a ritmos diferentes y su método de enseñanza no funcionará de la misma manera en todos los estudiantes. Poder sobrepasar la frustración de ver que sus métodos no están produciendo efecto y mantenerse en calma mientras evalúa sus posibilidades solo lo podrá lograr siendo paciente. Sin esta cualidad, la posibilidad de ser profesor a largo plazo es pequeña.

Creatividad: Cada estudiante es diferente. Esto lo hace aprender a ritmos distintos y con métodos variados. Persistir en un mismo método dará pocos resultados. Por otra parte, tener la capacidad de constantemente crear nuevos métodos, así como también, nuevas dinámicas, solo se podrá lograr siendo creativo a la hora de enseñar.

Responsabilidad: El profesor es un ejemplo para su estudiante. Su puntualidad y profesionalismo deben ser impecables. Solo demostrando compromiso por el proceso de enseñanza, él podrá esperar lo mismo de sus estudiantes

Curiosidad: Una cualidad del profesor es que, el mismo, es perseverantemente un estudiante. Su biblioteca de conocimiento se mantiene en constante renovación. Transmite su pasión por saber a sus estudiantes. Del mismo modo, no se conforma con conocer cosas superficialmente; ya que desea estar preparado para explicar cualquier cosa, todo lo que sabe busca descifrarlo a profundidad.

Empatía: Ya que cada quien aprende a su propio ritmo y a su manera, el buen profesor se somete repetidamente a la tarea de descifrar el método más adecuado. La mejor manera de lograr esto es colocándose en los pies de su estudiante. Al ver el mundo desde otra perspectiva se puede concluir más fácilmente porque un punto en específico no está siendo comprendido o porque algunos métodos son más exitosos que otros.

Motivación: Uno de los principales retos que enfrenta el profesor es mantener al estudiante comprometido con el contenido, tarea que se vuelve difícil entre más tiempo pasa estudiando. El buen profesor sabe que una clase no solo consiste en pasar información, sino en activar el deseo del estudiante por adquirir conocimiento. Por ende, el profesor sabe cómo motivar al estudiante a dar 100% de su esfuerzo a la hora de aprender y no se conforma con lo que puede dar, sino que espera más.

Ser un profesor es un privilegio y una responsabilidad. El buen profesor siempre lo practica como tal.

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